Desde hace tiempo, los científicos tienen constancia de que los niños nacidos de madres obesas vienen al mundo predispuestos a sufrir sobrepeso y problemas relacionados con esta condición. Lo que no está claro es cómo se transmite este riesgo en el útero, aunque un nuevo
estudio en ratones señala a la placenta como el actor principal. Los investigadores han descubierto que una hormona que actúa en el órgano gestante, conocida como adiponectina, puede proteger de la obesidad a los ratones nacidos de madres obesas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario