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| Delfín listado. Foto: Àlex Aguilar, IRBio-UB.
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Un estudio internacional constata las altas concentraciones
actuales de PCB en orcas y delfines de aguas europeas.
Los niveles actuales de PCB, más de treinta años después de su
prohibición, son excesivamente altos en aguas europeas, tanto en el Atlántico
como en el Mediterráneo, donde la concentración es más elevada. Los delfines y
las orcas, depredadores marinos situados al final de las largas redes
alimentarias marinas, son un segmento de la biodiversidad particularmente
afectado por estos contaminantes
Un estudio liderado por la
Sociedad Zoológica de Londres en el que investigadores de la
Universidad deBarcelona han tenido un papel determinante alerta sobre la elevada concentración
de bifenilos policlorados o PCB —contaminantes químicos del grupo de los
organoclorados y de origen industrial— en las poblaciones de cetáceos de aguas
europeas. “El estudio ha permitido obtener una imagen global de las tendencias
de los últimos veinticinco años, y se ha podido ver en el tejido de los
cetáceos que los niveles actuales de PCB, más de treinta años después de su
prohibición, son excesivamente elevados en aguas europeas, tanto en el
Atlántico como en el Mediterráneo, siendo en este mar mucho más elevados”,
explica Àlex Aguilar, director del
Instituto de Investigación de laBiodiversidad de la Universidad de Barcelona (IRBio-UB) y uno de los expertos
que ha liderado la investigación.
El trabajo, publicado en
Scientific Reports, está basado en estudios a largo
plazo del tejido de 1.081 cetáceos, entre ballenas, delfines y marsopas, y ha
permitido establecer que las orcas (
Orcinus orca), los delfines mulares
(
Tursiops truncatus) y los delfines listados (
Stenella coeruleoalba) en Europa
son las especies que contienen las concentraciones más altas del planeta de
bifenilos policlorados.
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| Manada de orcas. |
Las concentraciones de estos productos químicos tienden a permanecer más
elevadas cerca de las zonas industriales y centros urbanos densamente poblados;
por lo que las aguas europeas son especialmente vulnerables. Concretamente, los
investigadores han determinado que las áreas centrales y del oeste del
Mediterráneo, del suroeste de la península ibérica, del golfo de Cádiz y del
estrecho de Gibraltar son puntos críticos para estos mamíferos; ya que en ellos
se han encontrado concentraciones por encima de los 40 mg/kg. “Aunque las concentraciones de PCB son ahora menores que las de los años
1980 y 1990, aún se encuentran por encima del umbral que se considera peligroso
para los predadores marinos, principalmente los delfines y las orcas. Por
tanto, hay que seguir controlando la evolución de estos contaminantes en las
próximas décadas”, afirma Assumpció Borrell, investigadora del
IRBio-UB que ha
participado en el estudio.
Aunque tras su prohibición en 1977 se ha registrado una reducción inicial
de PCB durante dos décadas, en épocas recientes los niveles de estos
contaminantes químicos permanecen estables y aún se encuentran en el medio
ambiente en concentraciones elevadas. Por efecto de la lluvia, los PCB han sido
lavados de la tierra poco a poco y llevados a los océanos, donde se acumulan.
Puesto que no pueden ser excretados ni degradados por los organismos vivos,
estos contaminantes se fijan en sus tejidos y se acumulan progresivamente a lo
largo de las cadenas alimentarias, llegando a concentraciones muy altas en los
animales depredadores terminales, como los grandes cetáceos y los mamíferos.