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lunes, 15 de febrero de 2016

Vídeo: el telescopio espacial SDO cumple 6 años



El Solar Dynamics Observatory (SDO) es un telescopio espacial que fue lanzado por la NASA el 11 de febrero de 2010 para estudiar el Sol.  Orbita nuestro planeta a unos 36.000 km de distancia y su objetivo no es otro que estudiar el astro rey y su compleja actividad electromagnética. Para ello, el telescopio cuenta con un instrumental sofisticado, como el Extreme Ultraviolet Variability Experiment, que mide la emisión de radiación ultravioleta solar con cadencia regular; el Helioseismic and Magnetic Imager, instrumento que estudia la variabilidad solar y los varios componentes de la actividad magnética del astro; y el Atmospheric Imaging Assembly, que proporciona una imagen del disco solar en las diversas bandas del ultravioleta y del extremo ultravioleta.
La NASA celebra su sexto cumpleaños con este espectacular vídeo (arriba). LA  La misión debería haber durarado cinco años y tres meses, pero los expertos de la NASA decidieron prorrogar sus servicios. 



miércoles, 27 de enero de 2016

Obtenida la imagen con mayor resolución de la historia de la astronomía



Una colaboración de dieciséis radiotelescopios consigue la imagen con mayor resolución de la historia de la astronomía. El trabajo ha sido liderado por investigadores del CSIC en el Instituto de Astrofísica de Andalucía.


La imagen ha sido posible gracias a la técnica conocida como interferometría de muy larga base 
–VLBI, por su acrónimo en inglés–, que desde 1974 permite que múltiples radiotelescopios separados geográficamente trabajen al unísono, funcionando como un telescopio con un diámetro equivalente a la distancia máxima que los separa.
La astronomía en ondas de radio, un tipo de luz indetectable a simple vista, resulta imprescindible para el estudio de la formación de estrellas o de los agujeros negros supermasivos, al permitir observarlos con una resolución angular miles de veces mejor que la que podemos obtener con telescopios ópticos. "Al combinar por primera vez todas estas antenas hemos logrado la resolución que tendría una antena con un tamaño equivalente a ocho veces el diámetro terrestre, unos veinte microsegundos de arco", apunta José Luis Gómez, investigador del CSIC en el Instituto de Astrofísica deAndalucía, que encabeza el estudio.


Visto desde la Tierra, esos veinte microsegundos de arco corresponderían al tamaño de una moneda de dos euros en la superficie de la Luna, una resolución que ha permitido atisbar con una precisión inigualable las regiones centrales del objeto conocido como BL Lacertae, el núcleo activo de una galaxia situado a novecientos millones de años luz y que está alimentado por un agujero negro de unos doscientos millones de veces la masa de nuestro sol.

Los núcleos de galaxias activas son los objetos más energéticos del universo y pueden emitir de forma continua más de cien veces la energía liberada por todas las estrellas de una galaxia como la nuestra. Estas galaxias contienen un agujero negro supermasivo de hasta miles de millones de masas solares rodeado de un disco de gas y cuentan con la presencia de jets relativistas, esto es, chorros de partículas subatómicas perpendiculares al disco que viajan a velocidades cercanas a la de la luz.

"Parece claro que los jets se originan como consecuencia de la caída de material del disco al agujero negro central, pero aún desconocemos en gran medida cómo se forma el haz de partículas y cómo se acelera hasta velocidades cercanas a la de la luz. Sabemos, sin embargo, que el campo magnético juega un papel fundamental", señala Gómez.

La hipótesis predominante sostiene que, debido a la rotación del agujero negro y el disco, las líneas de campo magnético se enrollan y forman una estructura helicoidal que confina y acelera las partículas que forman los jets. El estudio de BL Lacertae ha aportado un dato fundamental para la confirmación de ese escenario, ya que ha permitido obtener la primera evidencia directa de la existencia de un campo magnético helicoidal a gran escala en un núcleo de una galaxia activa.


“La resolución proporcionada por RadioAstron nos permite una visión única de las regiones más internas de los núcleos activos, donde se produce la mayor parte de su energía”, comenta Yuri Kovalev, investigador del Astro Space Center y director científico de la misión RadioAstron.