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martes, 26 de abril de 2016

El nacimiento de la ciencia





Tales de Mileto marcó el inicio del pensamiento científico al explicar el porqué de las cosas sin recurrir a la inspiración divina, pero todo empezó mucho antes que él y siguió evolucionando después gracias a los sabios que le sucedieron.




"Somos humanos gracias a la tecnología. La humanización no es un problema filosófico, ni teórico, sino de tecnología pura y dura. Nos diferenciamos de los animales básicamente por la tecnología”. De las palabras del arqueólogo Eudald Carbonell podemos deducir que la tecnología está en el origen de la humanidad.
Todo empezó hace... unos 2,5 millones de años, cuenta Ramón Núñez Centella en el artículo La ciencia ve la luz que publica en el Especial La ciencia en la Antigüedad de la revista Muy Interesante. Un cambio climático provocó en África una sequía tal que se hizo imposible para nuestros antecesores seguir alimentándose de frutos y vegetales. Entonces tuvieron lugar, más o menos simultáneamente, un conjunto de cambios: aquellos homínidos se hicieron carroñeros y luego carnívoros –un modo de alimentación más eficaz–, se redujo el tamaño de su intestino y aumentó el de su cerebro, se hicieron más inteligentes, inventaron la caza y fabricaron toscas herramientas para matar y trocear sus presas. Y así, por ese hecho diferencial de poder crear herramientas con otras herramientas, apareció el Homo habilis.

Desde entonces, según Carbonell, la tecnología es la forma principal de adaptación creada por el ser humano, de modo que es la técnica lo que convirtió a los primates en humanos; y cuanto más humanos eran, desarrollaban más técnica, en un bucle de retroalimentación social imparable.
La invención tecnológica continuó, durante cientos de miles de años, vinculada a la obtención y preparación de alimentos, como respuesta a las necesidades. A las herramientas de corte siguieron el fuego, el vestido y las primeras soluciones de transporte sobre el agua, quizá sencillas canoas elaboradas con troncos. El refinamiento de la técnica en la talla de piedra fue la base del Neolítico, cuando se establecieron los primeros asentamientos humanos, vinculados al nacimiento de la agricultura y la ganadería.

Las primeras comunidades agrícolas surgieron hace unos 12.000 años en Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates. Después, otras comunidades agrícolas fueron estableciéndose por numerosas regiones del mundo, que se iban dividiendo en tres amplias zonas, según los cereales dominantes: el trigo en Europa, el maíz en América y el arroz en Asia; en el norte de África se cultivaban el mijo y el sorgo. Se comenzaron a domesticar animales: primero el perro, y después la cabra, el caballo, la oveja, el cerdo y la vaca.

En concreto, sabemos que en Mesopotamia cultivaban trigo, cebada (con la que hacían cerveza) y mijo, y que también disponían de utensilios con púas para pescar, arcos y flechas para cazar, agujas para confeccionar vestimentas, lámparas de aceite animal para iluminar las estancias y objetos de cerámica para conservar y cocinar alimentos. Luego, también en Oriente Próximo, aprendieron a elaborar los metales, y fueron posibles nuevas herramientas más eficaces.
Las ruedas más antiguas conocidas datan de hace unos 5.000 a 5.500 años, también en la antigua Mesopotamia. Consistían en un disco macizo de madera fijado a un eje, y en un principio se utilizaron como torno en alfarería. Luego, colocando dos en un eje, se aplicaron a un medio de transporte, creando un vehículo que sustituía a los trineos. Más tarde, las ruedas se hicieron más ligeras, eliminándose partes del disco para reducir el peso, y comenzaron a construirse las ruedas con radios. Aquel carro de dos ruedas supuso una auténtica revolución tecnológica, al permitir agilizar el transporte y facilitar la distribución de objetos y materiales. Entonces nació el comercio.



Los antiguos sumerios de Mesopotamia desarrollaron un complejo sistema de medidas, útil para sus relaciones comerciales, y también las primeras elaboraciones matemáticas, de cálculo. Se conservan tablillas de arcilla en escritura cuneiforme desde el año 2600 a. C. donde aparecen tablas de multiplicar, utilización de fracciones y problemas de álgebra, así como ejercicios geométricos que demuestran el conocimiento de la relación pitagórica, y también de la existente entre la longitud de la circunferencia y el diámetro.

 Por su parte, los babilonios tenían un registro detallado de los ortos y ocasos de las principales estrellas, del movimiento de los planetas y de los eclipses, lo que implica familiaridad con la medida de distancias angulares sobre la esfera celeste, con un sistema sexagesimal (que aún usamos).
A ellos debemos también la semana de siete días, un número que se adaptaba bien a una fase lunar y que permitía dedicar una jornada a cada uno de los objetos celestes entonces conocidos: Sol, Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno.

El antiguo Egipto protagonizó la utilización de las máquinas simples, como el plano inclinado y la palanca, sin las cuales no hubieran sido posibles durante 3.000 años sus grandes construcciones, dos de las cuales se incluyen entre las siete maravillas del mundo antiguo. El Faro de Alejandría, construido alrededor del año 300 a. C. en la isla de Faros, es un testimonio del auge de la navegación, que realizaban con barcos de remos y de vela. Las crecidas del Nilo, que los sacerdotes podían predecir basándose en sus observaciones astronómicas, obligaban todos los años a volver a marcar las fincas, y utilizaban para ello una cuerda con doce nudos equidistantes creando un triángulo de lados 3, 4 y 5, con la seguridad de tener así un ángulo recto.

Todo el conocimiento acumulado durante milenios en Mesopotamia y Egipto sería heredado por la cultura griega, dejando como símbolo de aquella fusión del saber la ciudad de Alejandría. Allí, el genio griego –más filosófico– y el egipcio –más práctico y tecnológico– cristalizarían en hitos históricos como la geometría de Euclides, el cálculo del diámetro terrestre por Eratóstenes, los artilugios movidos por vapor de Herón y la astronomía de Ptolomeo. También allí tenemos el testimonio de las primeras mujeres de la historia de la ciencia, como la alquimista María la Judía y la matemática Hipatia, explica Núñez.


Puedes disfrutar del reportaje completo en el Especial La ciencia en la
Antigüedad que se vende conjuntamente con la revista Muy Interesante
del mes de mayo.




viernes, 8 de abril de 2016

¿Las mujeres también se enfrentaban en duelos?


Año 1900: estas parisinas que se baten en duelo lo hacen a pecho descubierto, para 
evitar que la ropa infecte las posibles heridas.

Las mujeres solían tener un campeón que defendía su honor, pero se conocen casos de duelistas femeninas, sobre todo a finales del siglo XIX, cuando los movimientos de emancipación empezaron a defender la necesidad de que las nuevas mujeres luchasen por sí mismas y no se escudasen en hombres, ya que eso era reconocer su inferioridad.

Según explica José Ángel Martos en la sección Historia de la revista Preguntas y Respuestas n.º 36 de Muy Interesante, uno de los duelos más sonados sucedió en 1886. Rivales: la francesa Marie-Rose Astié de Valsayre y una tal miss Shelby, estadounidense. Motivo: una discusión sobre si las doctoras de sus respectivos países superaban a las otras en conocimientos (eran los inicios de la mujer en las facultades de Medicina). Ganó la europea.

Seis años después hubo otro famoso duelo, esta vez con dos princesas como protagonistas: la vienesa Paulina de Metternich y la rusa Anastasia Kielmansegg. Ambas eran conocidas y solicitadas aristócratas de la corte de Viena, y esto las hacía rivalizar constantemente. La causa del duelo fue el desacuerdo en el arreglo floral para un evento. La cita tuvo lugar en Vaduz, capital de Liechtenstein; y también eran mujeres las testigos –una princesa y una condesa– y la médica –una baronesa–.

La lucha fue a pecho descubierto, pues la doctora temía que un tejido entrara en las heridas y las infectara. En el enfrentamiento a tres asaltos, la vencedora fue Paulina, que reclamó la primera sangre por una estocada en el brazo de Anastasia. Desde entonces, muchos de los duelos femeninos se celebraban en toples. 









viernes, 11 de marzo de 2016

¿Cómo funciona el hoverboard?



Mientras esperamos el monopatín flotante de Regreso al futuro (ya hay prototipos) nos podemos conformar con este dispositivo autobasculante de transporte cuya tecnología no difiere mucho de la del conocido Segway, solo que sin manillar. Hay docenas de modelos y marcas de hoverboard, aunque, desde el punto de vista mecánico, el aparato es siempre igual, y suele salir de las mismas fábricas de China. Se ha convertido en un ejemplo canónico de la capacidad de ese país para producir en masa y sin respetar la propiedad intelectual, dice Ángel Jiménez de Luis en la sección Tecnología de la revista Preguntas y Respuestas n.º 36 de Muy Interesante.



El inventor del hoverboard, Shane Chen, ideó el primero en su laboratorio del estado de Washington (EE. UU.) hace cuatro años. Lanzó unas pocas unidades bajo la marca Hovertrax, pero pronto descubrió que las fábricas chinas a las que había encargado la producción vendían su diseño a otros fabricantes. Hoy, las factorías de Shenzhen hacen millones de unidades al año, y él no ve un dólar. Pero Chen no es un genio de un solo producto. También ha inventado el vehículo acuático AquaSkipper o el aparato de gimnasia Bodytoner; y, aunque la fiebre del hoverboard no lo ha hecho rico, prepara nuevos vehículos originales.




domingo, 24 de enero de 2016

Expediente OVNI: ¿qué ha sido de los platillos volantes?


El Museo Internacional del Ovni, en Roswell, exhibe el modelo del
cadáver de un E.T. Pero nunca se recuperó el cuerpo de un alien.

Es habitual considerar que el nacimiento del mito ovni tuvo lugar el 24 de junio de 1947, cuando Kenneth Arnold, un piloto privado de Boise, en Idaho, sobrevolaba la cordillera de las Cascadas, en el estado de Washington, y se encontró con nueve objetos parecidos a una lente o, dicho de otro modo, como dos platos planos pegados por su borde, uno mirando hacia arriba y otro, hacia abajo.
En su declaración, Arnold dijo que eran muy brillantes y que saltaban como hace una piedra plana al chocar en una trayectoria casi paralela al agua, que rebota, sube, avanza, vuelve a caer rebotando, etc. Cuando llegó a su aeropuerto de destino, comentó que parecían “platos voladores” y de allí surgió su primer nombre. Aunque a muchos les pareció ridículo y trataron de hacerlo más serio llamándolos ovnis. Durante décadas, estos objetos y quienes los ocupan han dado mucho de que hablar y, dicho sea de paso, ha enriquecido a más de un charlatán a través de sus libros, artículos pseudocientíficos, documentales y programas de televisión. 


Pero ¿qué ha sido de los platillos voladores? ¿Y de los encuentros en la tercera fase? Casi setenta años después de que el incidente de Roswell popularizara el fenómeno ovni, aún no ha aparecido ni una prueba fidedigna de que existan. El periodista Félix Áres te pone al día en la evolución del fenómeno de los platillos volantes en el reportaje Expediente ovni que publica en el especial Se busca E. T. de la revista Muy Interesante.









miércoles, 13 de enero de 2016

Cuál es el origen del arte de la topiaria, el oficio de Eduardo Manostijeras




El oficio del protagonista de Eduardo Manostijeras, es decir, la decoración de jardines a base de recortar plantas, aparece documentado por primera vez en la Roma clásica. Plinio el Viejo lo detalla en su Historia natural, y su sobrino Plinio el Joven describe en una carta las figuras que daban forma a los arbustos de una villa toscana. El término deriva de topiarius, que, a partir del griego topos, designaba a los ‘creadores de lugares’ o jardineros ornamentales.
Como tantas otras herencias romanas, la topiaria resucitó en el Renacimiento italiano y enseguida se esparció por toda Europa, llenando de figuras geométricas y animales muchos jardines palaciegos. Punto culminante fueron las bolas y obeliscos con que André Le Nôtre moldeó parte de los jardines de Versalles en 1662. Al mismo tiempo, este arte se desarrolló en Asia, donde se trató más de estilizar la planta que de darle una forma específica, tal y como queda reflejado en los bonsáis japoneses o el penjing chino.

La Ilustración europea del siglo XVIII, en su empeño por buscar la razón y eliminar disfraces, significó la decadencia de la topiaria, que los autores de moda tacharon de artificial y frívola. Las plantas que sobrevivieron a esta decadencia, sin embargo, no tardaron en volver a ser admiradas en aras de la moda recuperada por las clases altas británicas del periodo victoriano. Las tendencias de los jardines ingleses, que añadían perfiles más redondeados e imaginativos a los patrones versallescos, serían las que se impondrían en el siglo XX en todo el mundo. Y hoy permanecen, a la vez que se da alas aún más libres a la fantasía a través de los años que se precisan para dar la forma deseada a las plantas habituales en este arte: boj, ciprés, hiedra, madreselvas, lantana, olivilla…

Son muchos los espacios públicos y privados donde admirar el arte de la topiaria. Destacados en Europa son numerosos jardines del Reino Unido, como Cliveden, Owlpen Manor, Levens Hall, Canons Ashby y Drummond Castle. En Francia, Versalles y Château de Villandry. En Italia, Villa Lante y Giardino Giusti. En Bélgica, Parc des Topiares. En España un buen ejemplo es el perro diseñado por Jeff Koons en el Museo Guggenheim de Bilbao y las figuras que decoran la calle principal de Losar de la Vera (Cáceres). En Norteamérica: Hunnewell Arboretum, Ladew Topiary Gardens o Green Animals. En el resto del planeta: Mosaiculture 2006 (China), Samban-Lei Sekpil (India), el cementerio de topiaria de Tulcán (Ecuador)… 
Te lo cuenta Miguel Mañueco en la revista Preguntas y Respuestas Nº. 35 de Muy Interesante.


miércoles, 6 de enero de 2016

¿En qué consiste el finger tutting?






Los dedos, con sus intrincadas articulaciones y asombrosa movilidad, tienen una capacidad expresiva evidente, como demuestran las bailaoras flamencas o los números de la danza clásica india, donde existen 108 mudras –así se denominan las composiciones gestuales de la mano con las que se simbolizan muy diversos conceptos: la luna llena, el pavo real, unas tijeras, la cima de una montaña…–. Para ser actor en una película de Bollywood, también hay que dominar este lenguaje.
Sin embargo, mover los dedos nunca había alcanzado la categoría de disciplina independiente. Le ha llegado el momento con la irrupción del finger tutting, cuya traducción viene a ser ‘chasquido de dedos’. Surgió en la escena hip hop neoyorquina de finales de los años 90, donde los movimientos espasmódicos de brazos y piernas acabaron por trasladarse a los dedos, con el resto del cuerpo quieto. 
El californiano John P-Nut Hunt sentó escuela al frente del conjunto Finger Circus. Su vídeo Greasy Finger, subido a YouTube en 2013, convirtió en viral este particular baile, que aparecía en el vídeo de Taylor Swift Shake It Off. Otra gran estrella del finger tutting, que tiene en la India más seguidores que en ningún otro lugar, es el ruso Andrey Dragunov.

Te lo cuenta Chema Ybarra en la revista Preguntas y Respuestas Nº. 35 de Muy Interesante.







Vídeo Greasy Finger:


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Así eran las casas de los primeros cristianos que ocuparon la Alhambra en 1492

Mª Elena Díez Jorge, del Departamento de Historia
del Arte de la Universidad de Granada. 


Una investigadora de la Universidad de Granada (UGR) ha descrito por primera vez cómo eran las casas de los primeros cristianos que ocuparon la Alhambra tras la conquista de 1492. 


Su trabajo, pionero a nivel mundial, revela cómo eran las casas que en época de los Reyes Católicos se habitaron y construyeron dentro del recinto de la Alhambra, con la intención de que la ciudad palatina recién conquistada fuera ocupada por un gran número de cristianos. La investigación ha sido llevada a cabo por la profesora Mª Elena Díez Jorge, del Departamento de Historia del Arte de la citada universidad, quien ha analizado minuciosamente más de un centenar de documentos de la época custodiados en diferentes archivos; entre otros, el Archivo General de Simancas. ,Esto le ha permitido reconstruir aspectos muy interesantes sobre las casas de la época y confeccionar un plano en el que se recoge la distribución de más de treinta de estas viviendas dentro del entramado urbano de la Alhambra, además de desgranar cada uno de los sectores de la ciudad palatina.

Casas de menos de 20 metros cuadrados 

"Los cristianos que se establecieron en la Alhambra reutilizaron algunas viviendas de la época islámica, pero también derribaron otras y construyeron sus propias casas -explica Díez Jorge. La mayoría de ellas eran muy pequeñas, de menor tamaño que las que había en el resto de la ciudad de Granada. Las de escuderos y artilleros se podían reducir a una pequeña estancia, y las que ocupaban cargos de poca entidad de la corte oscilaban sobre los veinte metros cuadrados en planta. Unas y otras contrastaban con unas pocas viviendas de grandes dimensiones pertenecientes a la nobleza más cercana a los Reyes Católicos". La investigadora señala que el espacio frontero a la fachada principal del Palacio de Carlos V "estaba ocupado por más de una decena de viviendas y tiendas, que formaban un pequeño barrio dentro de la Alhambra, actualmente imperceptible", del mismo modo que en la zona de la antigua mezquita, y antes de construirse la que hoy conocemos como Iglesia de Santa María la Alhambra, había también casas.

Todo ello nos da una imagen muy diferente de la Alhambra que hoy visitamos. La tipología de las casas, así como las partes que las configuraban, los ajuares y la vida de puertas para adentro en esos primeros años tras la conquista completan este estudio, que ha sido publicado en un libro editado por la editorial Sílex bajo el auspicio de un Proyecto de Excelencia liderado por la Universidad de Granada (proyecto GENARQ), en colaboración con otro proyecto liderado por Julio Navarro Palazón, de la Escuela de Estudios Árabes (CSIC). A pesar del reducido tamaño de algunas de ellas se las agenciaban para poder vivir varias personas. En las casas analizadas de la Alhambra nos podemos encontrar que el propietario vivía con su mujer e hijos, o que junto a ellos residían otras familias que formaban parte del servicio doméstico, u otros casos tan particulares como el de un padre que compartía la vivienda con su hijo para así poder ayudarle en la curación de las heridas graves que había recibido en la guerra de Granada.

 Casas-tienda 


Además, el trabajo de investigación de Díez Jorge ha revelado que algunas de estas viviendas eran casas-tienda. "Por su reducido tamaño prácticamente se limitaban a un pequeño mostrador y una minúscula habitación". Solo algunas más relevantes contaban con corral y huerta, pero no fue lo frecuente. Tampoco las caballerizas, a lo más un pequeño establo donde guardaban los animales. "Aunque se ha escrito mucho en torno a la Alhambra sobre los distintos momentos y vicisitudes de su larga historia, todavía quedan bastantes aspectos por investigar sobre ella", advierte la historiadora de la UGR. "Uno de ellos es, precisamente, la configuración y disposición de las casas de estos primeros pobladores tras la conquista por parte de los cristianos en 1492, objeto de este trabajo".